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XXV ANIVERSARIO DE LA HUELGA Y MASACRE DE GASTEIZ

"De la huelga obrera a la matanza" Daniel Udalaitz
"Aquí ha habido una masacre", confesó la policia
Imanol Olabarria: "Hoy quizás aquella huelga de Gasteiz 76, es irrepetible"

Así analiza aquellos hechos uno de los trabajadores protagonistas que fue detenido.

"HOY QUIZAS AQUELLA HUELGA DE GASTEIZ 76, ES IRREPETIBLE"

Imanol Olabarría, es uno de los trabajadores que entonces participó activamente en la huelga de Gasteiz de hace 25 años, por lo que fue detenido junto con otros compañeros. Tiene 63 años, está casado, tiene un hijo y sigue trabajando en una empresa de la capital alavesa. No gusta de protagonismos y prefería que no apareciera su foto. Veinticinco años después de aquellos hechos ha mirado hacia atrás, mira la realidad actual y se muestra muy escéptico- ¿realista?- sobre la posibilidad de una lucha como aquella en la que el protagonista fue la asamblea de trabajadores y sectores populares asi como sobre la realidad del movimiento obrero actual.

Pregunta. ¿Qué fue de aquella huelga que desembocó en un 3 de marzo de 1976?.

Respuesta. Una mezcla, coctel de sueños, lucha e ilusión. Sueños de libertad, de echarnos encima tantos años de franquismo, de sindicato vertical, y de hacernos con las condiciones de trabajo en las fábricas. Lucha por la dignidad obrera. Impusimos las asambleas como órganos de debate y decisión, y sus comisiones representativas revocables en todo momento. Asegurábamos así el protagonismo de la base mediante la democracia directa. Lucha también por la igualdad. Ante la dispersión en el tiempo planteamos nuestras reivindicaciones en conjunto, y frente a las diferencias ya existentes entre nosotros impusimos subidas lineales no porcentuales. Y por encima de las mejoras económicas y condiciones de trabajo, exigimos la anulación de todos los despidos, la libertad de detenidos y el mantenimento de sus puestos de trabajo.

P. ¿Cómo se explica que aquella huelga durara tres meses y acabara como acabó?.

R. Precisamente por ese cóctel de lucha, sueños e ilusión que comenté antes. Ello explica una huelga que duró tres meses y que para desactivarla el poder tuviera que recurrir al asesinato de cinco compañeros, a herir a más de cien, despedir a otros y detener bajo la acusación de sedición a quienes consideraban qué se yo…Hoy 25 años después, y frente a esto que mas bien parece un sueño que realidad nos encontramos en mi opinión con una situación de desilusión y derrota.

P. ¿Qué ha sucedido con posterioridad para, según tú, estar en esa situación?

R. Se nos ofertaron e impusieron los partidos y sindicatos, acogidos con alegría por una parte de la clase trabajadora y nos robaron las asambleas-debate, tan necesarias en aquel momento de transición en que se procedía a nuestra integración. Los intereses partidistas de partidos y sindicatos rompieron la unidad, y la afiliación suplantó al trabajo conjunto. Nos hablaron de que con la desaparición del franquismo los intereses eran comunes, que la lucha de clases había desaparecido, que la negociación…Aparecieron candidaturas obreras, nos llamaron a votar y nos cruzamos de brazos renunciando a nuestro protagonismo. De estar contra el poder y por el cambio social, pasamos a por el poder.

P. Te veo un tanto excéptico sobre la realidad del movimiento obrero actual.

R. Tal vez. Hoy 25 años después, opino que quizás aquello es irrepetible y nuestro mundo actual un laberinto cambiante donde el Norte lo vemos cada vez mas difuso. El hundimiento de los paises del Este ha dejado a Occidente como único vencedor que no sabe en qué ha consistido su victoria ni qué hacer con ella. Y a la vez que observa, que nunca hubo tanta riqueza y miseria junta, constata que una población numerosa, sobre todo en el Sur, pero también en el Norte, sobra, estorba y puede volver a ser molesta.

P. ¿Cómo ves hoy el movimiento obrero?

R. El movimiento obrero, constituido en torno a la contradición capital trabajo y las desigualdades surgidas de él, es hoy un ser deforme de enorme estómago y reducida cabeza. Empezamos a descubrir que explotación, miseria…son conceptos que pueden abarcar la globalidad de la vida: producción, consumo, ocio, intervención, género, sexo, relaciones Norte-Sur….De haber algún sujeto de cambio, sin lugar a dudas éste ha de ser múltiple.

P. Y ¿qué queda, entonces, de la lucha de clases?

R. Antes una visión, miope del mundo, y localista de la lucha de clases, hacía sentirnos víctimas. Hoy nos sentimos, con una cierta vergüenza, de ser más beneficiarios que otra cosa en este orden internacional injusto. En fin que nuestro nivel de vida es universalizable, exportable al resto del mundo. Vivimos en una sociedad que nos tiene cada vez mas atrapados por el estómago y confundidos de mente, haciendo de los grandes defectos de ayer, codicia. Voracidad, individualismo…virtudes o vectores de nuestro comienzo de siglo. Se impone que conceptos como paz, libertad, ley y democracia, violencia vigentes entre nosotros no sean cuestionados sino mandados a la mierda.

P. ¿La lucha hoy ya no es el motor de las conquistas sociales?

R. En un planeta "democratizado" constatamos que las grandes decisiones escapan al control de la ciudadanía. Con la política sometida al poder económico, los modelos organizativos y cauces de participación carecen cada vez mas de valor o sentido, y cumplen una función de distracción. La lucha, motor que posibilitó las grandes conquistas sociales es hoy sustituida por los pliegos y demandas ante las ventanillas de las diferentes instituciones o negociaciones sin fin. Mientras… aumenta la desigualdad.

P. ¿Quieres decir que la miseroa y represión parace no engendrar ya conciencia de clase?

R. Vamos a ver. Frente a la creencia de ayer de que eran los explotados quienes habían de encabezar la revuelta, constatamos que esta sociedad que adora las cosas y desprecia a las personas, se traga sus víctimas (parados, marginados, excluidos), que ocultan sus rostros culpándose asímismos de sus propias situaciones. Si en otros tiempos fue verdad que la represión y la miseria engendraba conciencia, hoy no parece serlo. Si a esto ultimo añadimos, que no todos, pero sí muchos, tenemos una cuenta bancaria y consideramos normal tratar de enriquecernos a partir de una cantidad de dinero…

 

Daniel Udalaitz

 

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