|
DE LA HUELGA OBRERA A LA MATANZA
El
día 3 de marzo se cumplen 25 años de la huelga obrera
y masacre de Gasteiz en la que la policía, bajo el mando
del entonces Ministro de interior, Fraga Iribarne, hoy presidente
de la Xunta de Galicia por el PP, utilizó armas de fuego
contra una asamblea general de indefensos trabajadores y mató
a cinco trabajadores e hirió de bala a otros mas de cien.
Los trabajadores de Gasteiz a través de sus comisiones representativas
habían convocado una huelga general a favor de sus reivindicaciones
obreras y tanto trabajadores como población en general secundaron
de forma generalizada la convocatoria.
Por
la tarde de ese día 3 de 1976 tenían previsto celebrar
una asamblea general en la Iglesia de San Francisco del barrio de
Zaramaga para valorar los resultados de la huelga. Minutos antes
de iniciarse la asamblea, y cuando la iglesia estaba abarrotada,
la policía rodeó la iglesia y llegó a utilizar
sus armas para desalojar a los huelguistas. Dispararon más
de 1.000 tiros, según su propia confesión. Llegaron
a reconocer que aquello había sido una verdadera "masacre".
Así lo revela una cinta magnetofónica que un ciudadano
vitoriano grabó de la frecuencia policial y en la que se
puede escuchar el diálogo entre los distintos mandos policiales
previo, durante y después de la masacre. Romualdo Barroso,
Francisco Aznar, Pedro Martínez Ocio, José Castillo
y Bienvenido Pereda fueron sus víctimas obreras.
Nuestros
lectores pueden ver en otra parte de este informe ese diálogo
policial literal gracias a la trascripción hecha de esa cinta
magnetofónica que constituye un verdadero documento histórico.
La
huelga. El origen de la huelga fue la plataforma de negociación
de los convenios que contemplaba tres puntos fundamentales: aumento
salarial, de 5.000 a 6.000 pesetas, igual para todos; jornada laboral
de 40 o 42 horas semanales, un mes de vacaciones, puentes y media
hora para bocadillo; mejoras sociales como la jubilación
a los 60 años, 100% en caso de accidente o enfermedad. Esta
plataforma fue planteada de forma casi unificada, aunque no uniforme,
en todas las empresas de Gasteiz. Para llevar adelante se constituyó
una Coordinadora obrera de Vitoria compuesta por representantes
de los Comités o Comisiones de fábricas, en los que
figuraban elementos de los distintos grupos políticos y otros
independientes. La asamblea (obrera, conjunta, popular, de mujeres
de obreros en paro, de barrio) fue el método que permitió
llevar esta lucha.
El
conflicto surgió el 9 de enero en Forjas Alavesas, y después
siguieron Mevosa, Aranzabal, Gabilondo, Ugo, Apellaniz, Areitio,
Orbegozo, Cablenor, Talleres Velasco e Industrias Gálicas,
a las que luego se sumaron otras, que permanecían varios
días en paro y luego reanudaban el trabajo. El conflicto
se fue desarrollando a lo largo de ocho semanas. La primera constituyó
una batalla contra el sindicato vertical, con la dimisión
de jurados y enlaces y la formación de la Comisión
Representativa, elegida por la Asamblea general y portavoz de la
misma. La segunda semana sirvió para unificar las consignas
de lucha asumidas plenamente por las asambleas: romper la congelación
salarial; contra el sindicato vertical, por la negociación
con los auténticos representantes obreros; ningún
despedido ni detenido ni represaliado.
La
tercera semana fue escenario de una intensa campaña patronal
y policial de desprestigio de la Comisión Representativa
de los trabajadores. La cuarta semana fue la de la lucha contra
la legalidad. Las empresas se negaban a dialogar con las comisiones
elegidas por los trabajadores porque no eran legales mientras hacían
nuevas ofertas a través de enlances y jurados que habían
sido ya rechazados por las respectivas asambleas obreras. En la
quinta semana la patronal lanzó su primera gran ofensiva
provocando la detención de algunos trabajadores que respondieron
con dos grandes manifestaciones, sábado y domingo, dándose
enfrentamientos con la policía, y una huelga general al día
siguiente por la liberación de los detenidos.
La
sexta semana coincide con la liberación de los detenidos
que es valorada como un gran triunfo de la clase obrera. Durante
la séptima semana se analiza la situación y se asumen
algunos errores porque la huelga de la semana anterior había
sido un fracaso al no haber sido secundada de forma generalizada
y no haber participado tampoco el pueblo de Vitoria. Por ello en
la octava semana tras la toma de conciencia de los errores cometidos
se vuelva a convocar una huelga general para el día 3 de
marzo. A esas alturas del conflicto –casi dos meses de huelga- y
con todas las instituciones (patronales, ayuntamiento, diputación,
sindicato, policía, prensa y legislación) en contra,
el objetivo ya no son los sueldos, sino "el poder obrero frente
al poder burgués". En ese contexto se lleva a cabo la
huelga general el día 3 de marzo de forma generalizada tanto
por los trabajadores como estudiantes y comercios con el resultado
de la matanza por parte de la policía de cinco trabajadores
y de otros mas de cien obreros heridos de bala en la operación
de la Iglesia de Zaramaga.
La
asamblea, el método de lucha. "Todo el poder de
la clase obrera a la Asamblea". Esa fue la clave principal
de la huelga de Gasteiz hace 25 años. La asamblea constituyó
el método fundamental y que permitió que de la nada
se llegara a una lucha tan radical y con tanto contenido. De esa
forma se fueron desarrollando distintas asambleas según las
exigencias de la lucha, en las fábricas y en los barrios,
lo que permitió que finalmente el día 3 de marzo de
1976, después de ocho semanas de paros parciales y manifestaciones,
se consiguiera una huelga general que paralizó no sólo
las fábricas de Gasteiz sino el comercio y hosteleria.
Se
realizaban las Asambleas diarias de cada fábrica con carácter
informativo, de discusión y decisión en las que las
votaciones se hacían a mano alzada en contra de la votación
secreta defendida por el sindicato vertical y la patronal. Se hacían
también asambleas del conjunto de fábricas dos veces
por semana para analizar la lucha y unificar criterios. También
se efectuaban asambleas de mujeres de obreros en paro. Además
se celebraban asambleas conjuntas con trabajadores no parados para
conseguir extender la huelga y preparar la huelga general. Finalmente
se realizaban también asambleas de barrios para poder llegar
a todos los sectores y sensibilizarlos.
Víctimas
de Gasteiz exigen la reapertura del sumario. La Asociación
de Victimas y Familiares de Victimas del 3 de marzo de 1976 han
exigido la reapertura del sumario sobre los sucesos acaecidos en
Gasteiz hace 25 años tal y como quedan reflejados en el informe
que hemos realizado para esta revista. Recurrirán asimismo
la negativa del Gobierno Español a indemnizarles como "víctimas
del terrorismo".
El
citado sumario fue sobreseído por un Juzgado militar en el
año 1977, es decir un año después. Los familiares
y amigos de las victimas de Gasteiz, sin embargo, están decididos
a que se haga justicia y que los responsables de aquella masacre
lo paguen. En ese sentido recordaron la responsabilidad de Fraga
Iribarne y Martín Villa, hoy publicas personalidades del
PP y entonces máximos responsables del Ministerio de Interior.
Victimas
y familiares de Gasteiz han denunciado también el oscurantismo
existente sobre este proceso, las dificultades que se han encontrado
para hacerse con una copia incompleta del sumario lo que indicaría
la nula voluntad de las autoridades españolas para aclarar
lo sucedido. Pretenden asimismo ejercer la acusación particular
y esperan que el Ayuntamiento de Gasteiz también lo haga..
El Gobierno Vasco ha anunciado el pasado mes también que
apoyará cualquier tipo de reconocimiento e indemnización.
Daniel Udalaitz
|